El curado no es algo que se hace una sola vez y se olvida. Con el uso diario, la superficie del hierro va cambiando y, en algunos casos, necesita un refuerzo.
¿Hace falta curar siempre?
No. Si el utensilio se usa seguido, se limpia correctamente y se guarda seco, el curado se mantiene de forma natural.
¿Cuándo conviene volver a curar?
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Si la comida empieza a pegarse más de lo habitual
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Si la superficie se ve opaca o seca
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Si apareció alguna zona oxidada
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Si el utensilio estuvo guardado mucho tiempo sin uso
Cómo volver a curar (resumen)
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Limpieza simple con agua caliente
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Secado completo
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Capa fina de aceite
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Calor suave durante algunos minutos
Este proceso devuelve la protección y alarga la vida útil del hierro.
Un consejo final
Curar no es mantenimiento extra: es parte del uso normal del hierro fundido. Cuanto más se cocina, menos falta hace.
