Los productos de hierro fundido no necesitan productos agresivos para lavarse. Con una limpieza simple alcanza para conservarlos durante años.
Método recomendado
-
Limpiar el prodicto cuando aún esté tibio.
-
Usar agua caliente y una esponja suave.
-
Evitar detergentes fuertes o abrasivos.
-
Secar inmediatamente para evitar humedad.
-
Aplicar una fina capa de aceite antes de guardarlo.
Este cuidado básico mantiene el hierro protegido y listo para el siguiente uso.
